Frontpage Slideshow | Copyright © 2006-2011 JoomlaWorks Ltd.

 

Inicio Facebook twiter Contáctenos

Ideario Marista

 

Ideario marista

 

 

SEGUIDORES DE MARCELINO CHAMPAGNAT 

 

1. Continuamos el sueño de Marcelino Champagnat de transformar las vidas y situaciones de los jóvenes, particularmente de los menos favorecidos.

 

 

2. Nos sentimos enviados a llevar esperanza a los jóvenes mostrándoles el amor de Jesús y María. A través de la educación les ayudamos para que lleguen a ser personas íntegras, con un profundo sentido de responsabilidad; orientados a la transformación del mundo que les rodea.

 

3. Presentamos a Jesús a los jóvenes, como una persona real, al que todos pueden llegar a conocer, amar y seguir.

 

4. Evangelizamos a los niños y jóvenes educándolos a través de nuestra vida, nuestra presencia y nuestra esperanza. Como Marcelino Champagnat los amamos entrañablemente y les dedicamos nuestras energías.

 

5. Acogemos a todos, con el espíritu compasivo de Marcelino, preferentemente a los niños y jóvenes menos favorecidos, a los excluidos de la sociedad y a aquellos que por causa de su pobreza material carecen de salud, vida familiar, escolarización y educación en valores.

 

6. Nos responsabilizamos de mantener vigente la pedagogía propuesta por san Marcelino, continuando su obra, adaptándola a nuestra realidad y promoviendo la formación integral de los jóvenes con un espíritu innovador, actualizándonos mediante una formación permanente.

 

7. Encontramos sentido a nuestro trabajo como educadores maristas, siguiendo la pedagogía de Marcelino Champagnat, y vivimos entre los niños y jóvenes una presencia creativa y apostólica.

 

8. Nos sentimos receptivos y sensibles ante las necesidades de nuestro tiempo y damos respuestas eficaces a los interrogantes que nos plantean los jóvenes de hoy, viviendo en ello la experiencia de Jesús.

 

9. Adquirimos un compromiso de vida siendo testimonios de fe en nuestro trabajo educativo.

 

10. Promovemos la formación en valores a través del ejemplo, tomando conciencia de la misión compartida entre padres, maestros, directivos y todo el personal administrativo.

 

EN LA ESCUELA MARISTA 

 

1. Para nosotros es un lugar de aprendizaje, de vida y evangelización, en donde armonizamos fe, cultura y vida y ayudamos a nuestros alumnos a aprender a conocer, a hacer, a vivir juntos, a ser.

 

2. Educamos a los alumnos de forma integral, en un proyecto educativo que explicita nuestra identidad, nuestro ideal, el carácter particular, así como nuestras prioridades.

 

3. Desarrollamos en los alumnos el juicio crítico respecto a los valores que están envueltos en las diferentes materias que estudian.

 

4. Alimentamos la fe personal y el compromiso social a través de la educación en la fe, la participación en grupos juveniles y la creación de un ambiente religioso.

 

5. Prestamos atención a los alumnos más débiles y vulnerables, respetando las diferencias individuales y creando programas de atención personalizada (adecuaciones curriculares).

 

6. Ejercemos una disciplina que respeta la dignidad de la persona.

 

7. En el centro de nuestros proyectos curriculares diseñamos un programa de educación religiosa comprensivo, sistemático y acorde con las directrices de la Iglesia.

 

8. Laicos y hermanos realizamos la labor educativa con una misma misión, en la que compartimos también la espiritualidad marista, desde la vocación específica de cada uno, de manera diferente pero complementaria.

 

9. Abrimos nuestra escuela a todos los estudiantes, siempre que sus familias acepten el Proyecto Educativo del Centro.

 

10. Educamos para la convivencia democrática, para la paz, la justicia y la solidaridad.

 

11. Intentamos hacernos presentes entre los niños y jóvenes con la mirada atenta y amorosa de Marcelino Champagnat.

 

12 .Nuestra acción educativa se integra en el plan pastoral de la iglesia local.

 

13. Creemos que el centro de nuestro interés son los alumnos.

 

14. Por fidelidad a nuestro carisma estamos atentos a las tendencias sociales y culturales de nuestros alumnos.

 

15. Promovemos los programas, contenidos curriculares y métodos que favorezca la participación activa, siguiendo las corrientes pedagógicas afianzadas entre nosotros y atendiendo a las expectativas de alumnos y padres.

 

16. Incluimos en nuestro currículo el estudio del medio ambiente, la educación física, el uso de los medios modernos de comunicación social y la salud.

 

17. Dotamos a nuestro Centro de los materiales y recursos que demandan los cambios económicos, tecnológicos, científicos y sociales, considerando la situación financiera de las familias de nuestros alumnos.

 

 

EN UNA MISMA MISIÓN

 

1.Unidos por el respeto, honradez, justicia, solidaridad, paz y sentido de trascendencia.

 

2. Con sentido de Iglesia, viviendo la comunión misionera, la llamada a la unidad y a trabajar en misión compartida.

 

3. En un ambiente en donde cada uno se sienta respetado y corresponsable, manifestándonos de cuando en cuando el perdón.

 

4. Viviendo el sentido de misión compartida de manera particular con los padres y madres de familia; respetando su deber primordial de educar a los hijos, trabajamos junto con ellos.

 

5. Comprometiéndonos libre y generosamente con el mismo carisma de Champagnat.

 

6. Siendo creativamente fieles al carisma de Marcelino, y a su estilo, sembradores de la Buena Nueva.

 

7. En calidad de educadores, estamos llamados a desempeñar funciones de liderazgo en lo profesional y en lo pastoral.

 

8. Más que ningún otro, los directivos son la figura de Champagnat en la comunidad escolar, animan y reflejan la espiritualidad apostólica marista con optimismo y confianza.

 

CON UN ESTILO PROPIO

 

 

Una educación en el amor, por el amor y para el amor en donde el centro de vida es CRISTO y el camino es MARIA. Mediante la vivencia de las siguientes características:

 

Presencia:

 

 

Estando dispuestos a brindar nuestro tiempo más allá de nuestro horario laboral.

Estando entre los niños y jóvenes con una presencia que previene, que es atenta y acogedora.

 

Sencillez:

 

Siendo abiertos, sinceros y fuertes en nuestras convicciones, haciendo el bien sin ruido, evitamos toda ostentación.

 

Espíritu de familia:

 

Viviendo como miembros de una familia que se aman, donde prevalezca el espíritu de acogida, aceptación y pertenencia. Compartir vida y misión.

 

Amor al trabajo:

 

Educamos en la pedagogía del esfuerzo que forma un carácter y una voluntad firme al promover el trabajo en equipo.

 

A la manera de María:

 

Imitando sus virtudes (actitudes), para con los demás y con Dios. Siendo como ella portadores de Cristo.